Conferencias
Durante la Guerra Celtibérica, Roma envió en vano durante años su poderoso ejército contra un pueblo pobre y alejado de las tierras ricas de Hispania: los arevacos, cuyas ciudades principales eran Numancia y Tiermes. Esta última no fue sometida hasta el año 98 a. C., en que el cónsul Tito Didio, tras su victoria, obligó a bajar a la población de la ciudad al llano. Entre los restos recuperados en excavaciones, los de las etapas celtibérica y romana aportan mayor información, destacan las estancias y habitáculos excavados en la roca, la necrópolis celtibérica de Carratiermes, complejos edificios públicos, las termas y una muralla tadorromana que rodea el cerro.
Martes, 27 de noviembre
Salón de actos del MEH, 20:15 h
Entrada libre hasta completar aforo.